Una pareja de Waco ha demandado a la franquicia de restaurantes Walk-On’s alegando que una mujer pasó varios días en coma tras comer atún en mal estado

Publicado: 22 may 2026, 15:05 GMT-5|Actualizado: hace 1 hora

WACO, Texas (Telemundo Central Texas) - Una pareja de Waco está demandando a la franquicia de restaurantes Walk-On’s, alegando que la mujer pasó 12 días en coma después de comer atún en mal estado en una antigua ubicación de Waco en octubre de 2024.

Deborha French y William French está buscando más de un millón de dólares en daños en su demanda en contra de franquicias de Walk-On’s Enterprises, Walk-On’s Texas, Waco Eats, que opera bajo el nombre comercial de Walk-On’s Sports Bistreaux, Queball Holdings y otras entidades vinculadas a la franquicia.

La demanda, presentada en nombre de la pareja, por parte del abogado de Friendswood Seth Park, alega negligencia grave, responsabilidad objetiva por productos defectuosos, incumplimiento de la garantía implícita de idoneidad para el consumo humano y otras reclamaciones.

Una llamada a la sede central de Walk-On’s en Atlanta, Georgia, para recibir comentario sobre la demanda, no fue regresada el viernes.

Park tampoco regresó una llamada el viernes.

Walk-On’s Sports Bistreaux abrió en Waco en el bloque 5601 de Crosslake Parkway en 2018 y cerró en mayo de 2025.

Los Frenches comieron en el restaurante de Waco siete meses antes de que cerrara. Deborha French ordenó atún, y la demanda alega que antes que ellos llegaran a casa, ella “comenzó a experimentar síntomas inusuales que empeoraron a medida que llegaba a casa”.

“Ella fue trasladada de urgencia al hospital, donde permaneció aproximadamente 12 días en coma”, según la demanda. “Se le diagnosticó intoxicación por pescado escombroide (intoxicación por histamina), causada por el consumo de pescado que no ha sido refrigerado adecuadamente, lo que permite la proliferación de bacterias que descomponen la carne del pescado y generan grandes cantidades de histamina”.

La demanda alega negligencia de parte del restaurante por no guardar y refrigerar apropiadamente el atún antes de servirlo; no haber inspeccionado el atún antes de ponerlo a la venta; no haber advertido a French de que su atún no se había almacenado ni refrigerado adecuadamente; y haber actuado con “desprecio deliberado o temerario por la seguridad de los clientes”.

Ella reclama una indemnización por daños y perjuicios por el dolor y el sufrimiento físico y psíquico, la angustia emocional, la discapacidad física y la desfiguración.