Texas A&M implementa cambios en estacionamientos y transporte antes del inicio del semestre de otoño

Publicado: 24 ago 2026, 16:53 GMT-5|Actualizado: hace 1 hora

COLLEGE STATION, Texas (Telemundo Central Texas) - Ante el regreso de los estudiantes a las aulas para el inicio del semestre de otoño en la Universidad de Texas A&M, el Departamento de Servicios de Transporte de Texas A&M informó sobre una serie de modificaciones operativas que toda la comunidad universitaria debe tener en cuenta.

Tad Fifer, gerente de comunicaciones de Servicios de Transporte de Texas A&M, explicó que durante el último año el departamento trabajó en coordinación con la policía universitaria, los administradores del campus y los ingenieros de tráfico para identificar zonas dentro de las instalaciones que requerían proyectos de mejora.

Uno de los principales aspectos modificados fue el límite de velocidad dentro del recinto educativo.

Fifer instó a quienes regresan al campus a prestar mayor atención y conducir con extrema precaución, ya que los límites de velocidad se redujeron entre cinco y diez millas por hora en diversas calles y avenidas internas del campus.

Fifer enfatizó que estos cambios se realizaron con la seguridad pública como prioridad.

“Las modificaciones se implementaron realmente para garantizar que, independientemente del medio de transporte que se utilice, ya sea conduciendo un automóvil o a bordo de un monopatín eléctrico, las personas tengan más tiempo para reaccionar ante las condiciones del camino y los peligros en la vía”, señaló.

Esta medida se suma a cinco importantes proyectos de mejora de la movilidad en el campus que servicios de transporte completó durante el año 2025.

Dichas obras tuvieron como propósito segregar los flujos de tránsito, creando vías exclusivas para bicicletas, vehículos motorizados, dispositivos de micromovilidad y peatones, con el fin de incrementar la seguridad general.

Otra modificación relevante para este ciclo lectivo afecta a los estacionamientos que rodean el pabellón Reed.

A partir de este año, los sectores del Lote 100 que rodean el pabellón Reed (100a-c y 100e-g) ya no estarán disponibles bajo la modalidad de “Cualquier Permiso Válido” (Any Valid Permit) de lunes a viernes, en el horario de 6 a.m. a 5 p.m., por lo que se requerirá obligatoriamente un pase específico para el Lote 100.

Todas las secciones del Lote 100 continuarán habilitadas para estacionamiento nocturno y de fin de semana después de las 5 p.m. presentando cualquier permiso vigente. No obstante, se prohibirá el estacionamiento durante la madrugada, específicamente de 2 a.m. a 5 a.m.

De manera paralela, el Instituto de Transporte de Texas A&M recordó a la ciudadanía la importancia de mantenerse alerta al desplazarse dentro y cerca de las inmediaciones universitarias.

Debbie Albert, ingeniera de investigación del Instituto de Transporte de Texas A&M, advirtió que tanto peatones como conductores de vehículos, ciclistas y usuarios de monopatines deben evitar cualquier distracción, como el uso de teléfonos celulares y auriculares, para prevenir accidentes viales.

Albert subrayó la necesidad de mantener una vigilancia constante debido al elevado volumen de personas que transitan por la zona diariamente.

“Tenemos una gran cantidad de cruces peatonales; se realizan decenas de miles de ellos todos los días. Por lo tanto, reiteramos el llamado a los automovilistas que circulan por esas áreas a disminuir la velocidad, prestar atención, cuidarse mutuamente y hacer contacto visual con las personas que puedan cruzarse en su camino. De esa manera se aseguran de que se han visto mutuamente”, declaró Albert.

La especialista también recomendó el uso de equipo de protección personal, como cascos, para quienes se desplacen en bicicleta o monopatín por el campus.

Si bien no se dispone de estadísticas específicas sobre percances viales dentro del campus, Albert indicó que recientemente se concluyó un plan de acción integral de seguridad para la zona metropolitana de Bryan-College Station con datos recopilados entre 2017 y 2022.

Durante ese período de cinco años, se registraron más de 20,000 accidentes de tráfico en la región de Bryan-College Station, con un saldo de poco más de 100 víctimas fatales. Aproximadamente el 15 por ciento de esos fallecimientos correspondió a ciclistas y peatones.