Sequía en el río Paluxy en el parque estatal Dinosaur Valley revela huellas de hace 112 millones de años

Publicado: 25 sep 2026, 11:45 GMT-5|Actualizado: hace 6 horas

GLEN ROSE, Texas (Telemundo Central Texas) - Las condiciones de sequía del verano en Texas han secado tramos del río Paluxy, dejando al descubierto huellas antiguas de dinosaurios en el parque estatal Dinosaur Valley.

El paleontólogo Glen Kuban, quien ha dedicado años a documentar pisadas a lo largo del río, indicó que las marcas datan de hace unos 112 millones de años, cuando los dinosaurios se desplazaban y alimentaban en un cuerpo de agua extenso y poco profundo.

“La mayoría de estas huellas de tres dedos probablemente pertenezcan a un acrocantosaurio”, dijo Kuban. “Era un carnívoro bípedo similar al tiranosaurio rex, pero tenía una cresta en el lomo y tres garras en lugar de dos en las extremidades delanteras, y era mucho más antiguo; el T-Rex data de hace 65 millones de años, por lo que este era mucho, mucho más antiguo”.

Descubrimientos en el sitio Taylor

Con el tiempo, varias marcas se rellenaron con sedimentos distintos, por lo que hoy son visibles principalmente a través de sutiles cambios de coloración que se aprecian con claridad cuando están húmedas.

Los nuevos hallazgos en el sitio Taylor del parque incluyen huellas adicionales de acrocantosaurio a lo largo del sendero Lone Ranger, también conocido como el sendero largo.

“Si contamos todas estas, creo que superamos las 140 huellas en este sendero largo, lo que lo convierte definitivamente en el rastro conocido más extenso de América del Norte”, afirmó Kuban.

El sitio Taylor también alberga otras impresiones conservadas en piedra caliza, entre ellas huellas de crías de dinosaurio, una marca rellenada dentro de una hendidura y lo que los trabajadores sospechan que podría ser un nido. De confirmarse, sería el primer registro conocido de un nido en un yacimiento importante de huellas fósiles.

Marcas poco comunes y labor voluntaria

Otras zonas del parque han aportado hallazgos adicionales. En el sitio Baker One, el personal descubrió un conjunto de marcas de garras paralelas.

“Debió tratarse de un animal que flotaba en agua poco profunda e impulsó ambas extremidades a la vez contra el fondo, de este modo; nunca habíamos visto algo así”, señaló Kuban.

Los descubrimientos fueron posibles gracias al trabajo de voluntarios que pasaron días retirando la grava del río hasta alcanzar la capa de piedra caliza para limpiar las huellas.

“Es un compromiso; uno no viene simplemente a pasar una brocha y retirar un poco de arena, se necesita esfuerzo físico”, expresó el voluntario Philip Scoggins.

Por su parte, el voluntario Daniel Gutiérrez destacó que la tarea es gratificante tanto para los colaboradores como para los visitantes.

“Verlo en internet o en un libro no es lo mismo que vivir la experiencia, así que sin duda estoy muy contento de formar parte de esto”, comentó Gutiérrez.

Kuban advirtió que las condiciones actuales abren una ventana inusual para la observación, ya que futuras lluvias podrían volver a cubrir las huellas con sedimentos durante un periodo prolongado.