“Estaba preparado para que el Señor lo concluyera”: La milagrosa historia de supervivencia de un veterano de Waco tras el 11 de septiembre

Publicado: 8 sep 2026, 15:03 GMT-5|Actualizado: hace 15 horas

WACO, Texas (Telemundo Central Texas) - Mientras la nación se prepara para el 25.º aniversario del 11 de septiembre de los ataques terroristas, el paso de casi un cuarto de siglo no ha empañado los recuerdos ni el impacto de aquel fatídico día.

Entre muchas historias de supervivencia que continúan formando nuestra historia está la del antiguo senador estatal Brian Birdwell, quien represento la zona de Waco.

El 11 de septiembre de 2001, Birdwell estaba sirviendo como teniente coronel del Ejército de los EE. UU. en el Pentágono. Como millones de americanos, Birdwell y sus compañeros de trabajo estaban rodeados alrededor de la televisión, viendo en incredulidad absoluta mientras las torres del World Trade Center de Nueva York se quemaban.

Aproximadamente a las 9:35 a.m., Birdwell se apartó de su escritorio para ir al baño, diciéndole a sus compañeros que él regresaría pronto. Esas serían las últimas palabras que él les diera a ellos.

Momentos después, el vuelo 77 de la aerolínea American, secuestrado por terroristas, estrellado contra el Pentágono. Birdwell estaba parada justo 15 a 20 yardas de donde la nariz de la aeronave chocó con el edificio.

Mientras el impacto y el incendio posterior cobró la vida de sus colegas, Birdwell sobrevivió; un desenlace que él atribuye por completo a la ‘gracia de Dios’. Fue el único superviviente en el ‘Anillo E’ del Pentágono, gravemente dañado, justo en el lugar del impacto.

El camino a la recuperación fue agonizante, una batalla de múltiples años. Conmemorando el 20.º aniversario de los ataques en 2021, Birdwell compartió el dolor profundo de su proceso de sanación físico y emocional.

“Hubo un momento, seis o siete días después del ataque, en que la enfermera especializada trajo a Mel para que me viera, ya que yo estaba sufriendo una crisis de dolor especialmente intensa”, recordó Birdwell. “Me aferraba a Mel y le decía, sin emitir voz, que no podía seguir así, que estaba listo para que el Señor terminara lo que los terroristas habían empezado”.

Durante los próximos cuatro años, Birdwell se sometió a decenas de agotadoras cirugías reconstructivas. A lo largo de ese largo y doloroso camino, atribuyó a su fe y al Señor el haberlos sostenido a él y a su familia durante sus horas más oscuras.

Al reflexionar sobre su supervivencia, Birdwell señala que, si bien se salvó su vida, tanto él como la nación a la que sirvió quedaron transformados para siempre por los sucesos de aquel día.