Exestrella de fútbol americano de La Vega, Malachi Wright, intenta rehacer su vida tras desestimación de caso de asesinato

Publicado: 11 sep 2026, 12:29 GMT-5|Actualizado: hace 21 horas

WACO, Texas (Telemundo Central Texas) - Malachi Wright afirma tener motivos de sobra para sentir enojo, amargura y desilusión con el sistema de justicia penal del condado de McLennan.

Wright era un destacado receptor abierto en la escuela secundaria La Vega; había obtenido una beca deportiva en Trinity Valley Community College y avanzaba por un camino que creía lo llevaría a una beca de fútbol americano en la División I y a una oportunidad en la NFL.

Sin embargo, esas aspiraciones quedaron truncas cuando la policía de Waco lo acusó a él y a su amigo cercano, Elijah Marquise Thompson, de homicidio en relación con el tiroteo mortal de Tyrese Carroll, ocurrido en junio de 2020 en el estacionamiento de Whataburger ubicado en el bloque 1101 de N. Valley Mills Drive.

Luego de que un juez de Waco incrementara su fianza inicial de $250,000 a $500,000 tras recibir informes de que Wright tenía vínculos con pandillas locales, el joven pasó los siguientes 1,502 días en la cárcel del condado de McLennan antes de que el cargo de asesinato en su contra fuera desestimado.

Mientras Thompson se declaró culpable y fue condenado a siete años de prisión, Wright insiste en que fue acusado injustamente y señalado falsamente como integrante de una pandilla. Wright denuncia que estas acusaciones falsas y los cuatro años de encarcelamiento injusto le han provocado depresión, ataques de ansiedad, dificultades económicas y vergüenza pública.

Casi dos años después de que la Fiscalía del Distrito del condado de Dallas retirara el cargo de homicidio, Wright, de 25 años, expresó que desea dar a conocer su historia para limpiar su nombre y servir de advertencia a otras personas acusadas falsamente.

Malachi Wright
Malachi Wright(Courtesy Photos)

Antes de su arresto, relató, la gente lo miraba con admiración cuando asistía a partidos escolares por haber sido el jugador más valioso del campeonato estatal de 2018, donde atrapó pases de anotación de 90 y 61 yardas para llevar a los Pirates de La Vega a vencer a Liberty Hill.

En la actualidad, Wright sostiene que solo percibe miradas de duda de personas que se preguntan si es un asesino.

“Yo era una estrella del fútbol americano escolar”, declaró Wright. “Cuando voy a un partido ahora, dicen: ‘Me pregunto si realmente lo hizo’”.

El fiscal del distrito del condado de McLennan, Josh Tetens, se recusó del caso debido a que un familiar de Thompson o de Wright consultó con su despacho cuando él aún ejercía la abogacía privada. Tetens remitió inicialmente el expediente a la Fiscalía del condado de Falls en septiembre de 2023; no obstante, la fiscal de distrito Jody Gilliam transfirió el caso a la Fiscalía del Condado de Dallas en junio de 2024, tras determinar que la complejidad del proceso sobrepasaba las capacidades de su personal.

La mayoría de las notificaciones de desestimación marcan casillas de rutina indicando que el proceso concluye “por pruebas insuficientes” o “en aras de la justicia”.

La notificación de sobreseimiento del 4 de diciembre de 2024 en el caso de Wright se extiende por dos páginas y detalla minuciosamente las gestiones realizadas por la fiscalía de Dallas antes de determinar el cierre del proceso en su contra.

Aunque Wright se negó a comentar sobre el incidente o a precisar si estuvo presente al momento de la muerte de Carroll, la fiscalía indicó que el acusado declaró a los detectives que se encontraba en el lugar, pero que no participó en el tiroteo. La moción de desestimación indica que Thompson admitió haber disparado contra Carroll en defensa propia y afirmó que Wright no tuvo injerencia alguna en el fallecimiento.

El documento judicial precisa que en el sitio se encontraban “numerosos testigos”, pero que “la mayoría optó por no involucrarse y nunca se presentó a declarar”. Dos testigos que conversaron con los detectives murieron con posterioridad, añade la moción.

Un testigo, identificado únicamente por iniciales, declaró a los investigadores que Wright fue “uno de los tiradores”, pero ofreció testimonios inconsistentes. Cuando el fiscal adjunto del condado de Dallas, Jason Hermus, se entrevistó con él en prisión “en un intento por resolver las inconsistencias y esclarecer los hechos ocurridos”, el individuo se negó a cooperar y pidió volver a su celda.

Otra testigo implicó en un inicio a Wright en el tiroteo. Sin embargo, al ser contactada por Hermus, aclaró que aunque estuvo en el lugar, no presenció los disparos y sustentó su testimonio sobre Wright en lo que otra persona le había contado. Dicho informante, recluido en prisión, rehusó hablar con Hermus por recomendación de su abogado.

“Debido al paso del tiempo y al fallecimiento de algunos testigos, la negativa de otros a cooperar con la fiscalía y la retractación de testigos clave respecto a su señalamiento inicial contra el acusado, el estado no se encuentra en condiciones de continuar con este proceso penal”, precisa la orden de desestimación.

En la actualidad, Wright, quien es padre de cuatro niños pequeños, fundó un negocio de lavado a presión en el centro de Texas. Pese a que continúa lidiando con secuelas de indignación y depresión por la experiencia vivida, señaló que busca rehacer su vida y dejar atrás lo ocurrido por el bienestar de sus hijos y de los jóvenes a quienes espera orientar como entrenador deportivo.

“Quiero que nuestra juventud entienda que el nombre de uno importa”, manifestó Wright. “Tu futuro importa. Tu libertad importa. Y cuando las personas en puestos de autoridad toman decisiones que impactan la vida de alguien, debe haber rendición de cuentas”.

“Yo diría que no dejen que nada defina su carácter. Ni un policía, ni un familiar, ni un insulto, ni nada negativo. Pase lo que pase, sé que puede ser difícil, pero siento que hay que levantarse, seguir adelante y sacar lo mejor de la situación”, añadió.

Wright aseveró que todavía mantiene serias dudas sobre la calidad de la pesquisa efectuada por el Departamento de Policía de Waco y las circunstancias de su detención.

La portavoz policial de Waco, Cierra Shipley, declaró en un comunicado que la corporación mantiene su compromiso de efectuar investigaciones rigurosas y realizar arrestos fundamentados en causa probable.

“Comprendemos la importancia de permitir que el sistema de justicia penal actúe en su totalidad y respetamos las resoluciones adoptadas por fiscales y jueces”, puntualizó Shipley.

Wright relató que continúa sufriendo ataques de ansiedad en momentos imprevistos mientras intenta salir adelante.

“Atravesé muchas crisis y conflictos internos debido a situaciones del pasado. Esto persiste e impacta mi empresa. Soy un comerciante joven. Se complica entablar relaciones comerciales cuando buscan mi nombre en Google: me ven jugando fútbol americano, pero también ven los señalamientos de esto y aquello”.

“Sin embargo, ahora no sale en las noticias que soy inocente y que luché para demostrar mi inocencia. Estoy aquí para demostrar nuevamente que soy inocente y poder continuar con mi vida”, afirmó.

Si Wright hubiera sido condenado, encarcelado y posteriormente exonerado tras sentencia, habría tenido derecho a recibir una compensación estatal de $80,000 por cada año de reclusión injusta bajo la Ley Tim Cole.

Debido a que su privación de la libertad ocurrió en prisión preventiva antes de que el caso fuera sobreseído, la ley no contempla indemnización alguna por los cuatro años que permaneció encarcelado.

“¿Qué pasa con todo el tiempo que pasé en prisión, con mi familia y mi futuro? ¿Qué ocurre con mis proyectos, quién era yo y lo que tenía? ¿Qué pasa conmigo? Tenía una beca completa, no era un cualquiera. ¿Qué pasa conmigo?”, concluyó.