Excoacusado testifica que Riggs robó y asesinó a estudiante de TSTC en 2020
WACO, Texas (Telemundo Central Texas) - El excoacusado de Brendon Le Osha Riggs testificó el martes que él, Riggs y otro hombre tenían la intención de robar drogas y armas a un estudiante de TSTC en 2020, y que Riggs confesó haber asesinado al hombre durante el incidente.
Los fiscales Ryan Calvert y Chris Spendlove concluyeron la presentación de su caso el martes por la tarde en el juicio contra Riggs por robo agravado en el Tribunal de Distrito Estatal 54 de Waco.

Calvert y Spendlove llamaron a declarar a seis testigos, incluido Kyle Depolito, antes de cerrar su caso, y el abogado defensor Jason P. Darling comenzará a llamar a sus testigos, incluido un segundo coacusado, cuando el juicio se reanude el miércoles por la mañana.
Riggs está acusado de robo agravado, un delito grave de primer grado, por un incidente ocurrido el 25 de septiembre de 2020 que resultó en la muerte por impacto de bala de Kaden Quinn Hitchcock, de 21 años, estudiante de artes culinarias y servicios gastronómicos en TSTC, en una vivienda que compartía con tres compañeros en la cuadra 300 de Wagon Wheel Circle.
Riggs, Depolito y José A. Herrera fueron acusados inicialmente del homicidio de Hitchcock, pero el exfiscal de distrito del condado de McLennan, Barry Johnson, retiró el cargo de homicidio contra Riggs después de que este pasara 619 días en la cárcel. En enero de 2021, un jurado investigador del condado de McLennan exoneró a Depolito y a Herrera del cargo de homicidio.
Los fiscales otorgaron inmunidad a Depolito a cambio de su testimonio, o como dijo Calvert durante los alegatos iniciales: “le dimos un pase para salir de la cárcel porque esa es la única forma en que sabríamos lo que realmente ocurrió”.
Herrera se declaró culpable de robo agravado por su participación en el incidente y cumple una condena de 10 años en prisión. Según informes, ha presentado distintas versiones de lo sucedido y se prevé que testifique para la defensa el miércoles.
Depolito testificó que había estado en la casa de Hitchcock más temprano ese día para comprarle Xanax, un medicamento para la ansiedad y marihuana, y regresó tras recoger a Riggs y a Herrera en Hillsboro.
Depolito había comentado a Riggs que Hitchcock era un aficionado a las armas de fuego y solía mostrarlas abiertamente a sus compradores de drogas. Depolito declaró que los tres fueron a la casa de Hitchcock bajo el pretexto de comprar sustancias, pero con la intención de despojarlo de sus armas y drogas.
Afirmó que sintió los efectos del Xanax, por lo que regresó al vehículo y se quedó dormido mientras Riggs y Herrera permanecían dentro con Hitchcock. Declaró que se despertó cuando ambos salieron corriendo de regreso al automóvil con varias armas y le ordenaron arrancar y marcharse.
Durante el contrainterrogatorio de Darling, Depolito admitió haber mentido a los detectives de la policía de Waco y haberles ocultado información, en particular sobre el plan para robar a Hitchcock. Indicó que le compraba drogas a Hitchcock unas tres o cuatro veces por semana y que el arsenal de Hitchcock siempre estaba a la vista.
Depolito, quien se encuentra bajo libertad condicional por allanamiento de morada con intención de cometer robo y por posesión de sustancias controladas, admitió que también operaba como distribuidor de drogas hace seis años, pero testificó haber dejado atrás ese estilo de vida.
En otros testimonios, Blaine Koenning, quien actualmente reside en Bryan-College Station, dijo a los miembros del jurado que su habitación era la más cercana a la de Hitchcock en la casa de cuatro dormitorios. Agregó que el hermano de Hitchcock y otro hombre también compartían la vivienda, situada cerca de la Avenida LaSalle, no lejos de la Universidad de Baylor.
Koenning declaró que Hitchcock sentía “fascinación” por las armas y las mantenía a la vista en la casa. Admitió saber que vendía drogas y reconoció que acudían compradores a todas horas del día y de la noche. En la mañana en que Hitchcock fue asesinado, Koenning vio a tres hombres desconocidos en la residencia, pero se fue a dormir al poco tiempo por el cansancio.
Relató que despertó alrededor de las 7:00 a.m. a causa de un “fuerte estruendo” y fue a investigar. Vio la puerta principal abierta, caminó hacia la habitación de Hitchcock y lo halló tendido sobre un charco de sangre dentro del armario. Dijo que “entró en pánico” y corrió a despertar al hermano de Hitchcock y al otro compañero de cuarto.
Al principio creyó que Hitchcock se había suicidado, pero no vio ningún arma junto al cuerpo. Llamó al número de emergencias 911 para solicitar ayuda; Calvert y Spendlove reprodujeron ante el jurado la grabación de esa llamada cargada de emoción.
Herrera afirmó a las autoridades que Hitchcock se molestó tras creer que le habían robado una pistola Glock y sacó un rifle de asalto de su armario, de acuerdo con documentos judiciales. Herrera sostuvo que sujetó el arma y forcejeó con Hitchcock hasta que se produjo una detonación y Hitchcock cayó al suelo.
Calvert y Spendlove acusaron a Riggs de robo agravado en lugar de homicidio porque resulta más sencillo de comprobar y conlleva el mismo rango de sanciones que el homicidio. Desde el punto de vista estratégico, esto también obstaculiza que Riggs argumente legítima defensa, ya que la legislación no permite invocar dicha figura cuando el acusado acudió al lugar a perpetrar un robo.
De ser hallado culpable de robo agravado, Riggs, quien permanece bajo custodia, enfrenta una pena de entre cinco y 99 años de prisión, o hasta cadena perpetua.
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